Honolulu Star Bulletin - La "adrenalina" de la escalada consuela a veteranos ucranianos amputados

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La "adrenalina" de la escalada consuela a veteranos ucranianos amputados
La "adrenalina" de la escalada consuela a veteranos ucranianos amputados / Foto: HENRY NICHOLLS - AFP

La "adrenalina" de la escalada consuela a veteranos ucranianos amputados

Suena música pop a todo volumen por los altavoces de un moderno rocódromo de Kiev, mientras los veteranos ucranianos, a pie del muro, empiezan a escalar con bandas elásticas enrolladas alrededor de sus piernas protésicas.

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Son hombres que resultaron heridos en el frente luchando contra la invasión rusa, que ha entrado en su quinto año con un reguero incesante de bajas.

Decenas de miles de veteranos heridos se readaptan a la vida civil, encontrando consuelo en la gran cantidad de actividades que surgen para ayudarlos.

"Da miedo, es interesante, es adrenalina, es un tipo de esfuerzo físico poco habitual", explica a la AFP Oleg Khmilevski, un musculoso hombre de 38 años que perdió la pierna derecha en el frente.

Los hombres se ajustan los arneses antes de lanzarse a escalar los salientes, agarrándose a las piezas de diferentes colores mientras suben.

Según el Servicio Nacional de Salud de Ucrania, a principios de 2025 se habían realizado unas 95.000 amputaciones desde que comenzó la invasión en febrero de 2022.

Ucrania no suele revelar el número total de soldados heridos. Alega que Rusia se beneficiaría de esa información, pero a finales de 2024, el presidente Volodimir Zelenski situó la cifra en 370.000.

En las calles de Kiev es habitual ver a antiguos soldados con miembros amputados vestidos con uniformes militares y con muletas.

Según una encuesta realizada en diciembre por la empresa de sondeos Rating Group, más de tres cuartas partes de los veteranos afirmaron temer la falta de comprensión por parte de la sociedad, y un número similar se mostró preocupado por la falta de espacios inclusivos.

- 'Miedo y adrenalina' -

Con la cabeza rapada, la barba bien recortada y la mirada penetrante, Khmilevski relata cómo condujo hasta Kiev para unirse a la lucha junto a un amigo en los primeros días de la invasión.

"Los dos teníamos, casi como en una película... dos cascos, dos chalecos antibalas y una espada de samurái", narra, riéndose.

Khmilevski es empresario, pero tres de cada cuatro veteranos dijeron que encontrar trabajo es un problema que les preocupa tras ser dados de baja del ejército.

Seis meses después del inicio de la guerra, pisó una mina en un bosque de la región oriental de Lugansk.

Emprendió una caminata de un día desde la posición ucraniana más cercana. Rechazó los analgésicos fuertes para poder revisar y reajustar los torniquetes, unos vendajes apretados que detienen la circulación y las hemorragias masivas.

Atribuye a esa dura experiencia el haber salvado su rodilla y evitado la amputación total de la pierna.

Ahora, la escalada le proporciona una dosis de "miedo agradable y adrenalina", explica a la AFP.

Una combinación que puede ayudar a los veteranos en su recuperación, estima Oleksander Pedan, un presentador de televisión y activista ucraniano que fundó un club llamado "Second Wind" para que los veteranos practiquen senderismo, rafting y escalada.

"Los veteranos militares después del combate también necesitan adrenalina, y las alturas te dan adrenalina", explica Pedan a la AFP.

La escalada les ayuda a sentirse "vivos, enérgicos, atléticos" de nuevo y "resulta ser una herramienta extremadamente poderosa para la rehabilitación y la reintegración".

- 'Jackpot' -

Ucrania ha puesto en marcha "centros para veteranos" con zonas de trabajo compartido, espacios para eventos, rincones infantiles y gimnasios para atender a los cientos de miles que regresan del frente.

Con la prótesis al lado, mientras espera su turno para escalar el muro, Roman Govriliak contó cómo perdió la pierna izquierda tras la explosión de una mina en 2023.

"Lo primero que dije —lo recuerdo muy claramente— fue: 'Pero, ¿cómo voy a esquiar?'".

Este hombre de 35 años ahora sale de excursión y a pescar con otros veteranos heridos del club, al que llama un "gran círculo" de camaradería.

"Siempre estás rodeado de gente que te entiende, a la que no tienes que explicarle nada", dijo Govriliak, que ahora trabaja en el sector de la tecnología de defensa.

Hasta el 60 % de los veteranos vuelven a su antiguo puesto de trabajo tras dejar el ejército, según el ministerio de Asuntos de Veteranos.

Se han convertido en "un grupo especialmente valioso en el mercado laboral", declaró la ministra de Asuntos de Veteranos, Natalia Kalmikova, al medio de comunicación RBC Ucrania en diciembre.

"Un veterano es alguien a quien definitivamente no se va a movilizar y que tiene experiencia", añadió.

Para la instructora de escalada Alina Biliakova, de 33 años, los veteranos amputados son alumnos perfectos.

"No se quejan de nada. Nunca llegan tarde", explica. "Me inspiran a dar más de mí misma".

Y a menudo pueden "hacer mucho más que las personas sin discapacidad", añade la instructora, alabando su fuerza de voluntad y su determinación.

Khmilevski dijo que a veces incluso puede olvidarse de que le falta una pierna.

En tono de broma, se refirió a su lesión —la pérdida de una pierna por debajo de la rodilla— como "el jackpot entre las posibles desgracias". "En general, es algo con lo que se puede vivir. Básicamente de la misma manera que vivías antes, solo que con algunos matices".

A.Ikaika--HStB