Ancelotti, el liderazgo tranquilo para devolver la gloria mundialista a Brasil
Jamás una selección ha ganado el Mundial con un entrenador extranjero. No importa: Carlo Ancelotti espera devolverle la gloria a Brasil, con el liderazgo tranquilo que le ha hecho uno de los técnicos más exitosos de la historia del fútbol.
El italiano, de 66 años, ya consiguió otras hazañas inéditas en el banquillo. Alzó cinco veces el trofeo de la Liga de Campeones de Europa y se llevó las cinco grandes ligas del Viejo Continente.
Carletto es el hombre que eligió el país de Pelé en busca del hexacampeonato mundial, con la serenidad con la que ha manejado planteles llenos de estrellas y egos, conquistando primero "mentes y corazones" y luego "triunfos", según el propio técnico.
Brasil, que no gana una Copa del Mundo desde 2002, recibió en mayo pasado de brazos abiertos a este entrenador reconocible por su característica ceja izquierda levantada.
Y la Confederación Brasileña de Fútbol le dio un gran voto de confianza al renovar su contrato hasta 2030.
"No tengo miedo de decir que Brasil puede ganar la Copa del Mundo, porque sé que la expectativa es muy alta", dijo Ancelotti, en un portugués en mejoría, al presentar su lista de convocados, liderada por Vinícius Júnior, Raphinha y Neymar.
Hay, sin embargo, dudas. Bajo su mando, la Canarinha ha jugado 10 partidos. Su balance: cinco victorias, dos empates y tres derrotas.
"La Seleção mejoró mucho con Ancelotti", pero "todavía no tenemos mucha esperanza", dijo Adriano Tardelli, un hincha de 38 años que vestía la camiseta del Palmeiras, en Sao Paulo.
"Necesita más tiempo e, infelizmente, ha tenido poco", comentó a la AFP este corredor de seguros.
Según una encuesta de la firma Quaest, publicada en abril por el medio Globo Esporte, 41% de los brasileños aprueba el trabajo del italiano, pero solo 25% cree que el Scratch alzará la Copa del Mundo de Norteamérica, que arranca el 11 de junio.
- Leyenda en el campo y el banquillo -
Nacido el 10 de junio de 1959 en Reggiolo, un pequeño pueblo en el norte de Italia, Ancelotti es el primer técnico extranjero en la selección de Brasil desde el argentino Filpo Núñez en 1965.
Él era entonces un niño que crecía en una familia agrícola y a quien el fútbol le cambió la vida.
Tuvo una brillante carrera como jugador entre 1976 y 1992.
Tras pasar por el Parma y la Roma, fue un dominante mediocampista en el mítico Milan de Arrigo Sacchi y levantó dos veces la Copa de Europa junto al trío neerlandés formado por Marco Van Basten, Ruud Gullit y Frank Rijkaard.
Ya dejaba ver su liderazgo, sin aspavientos. Paulo Maldini, excompañero en las filas rossoneras y luego uno de sus jugadores, le definió como "un oso de peluche".
Con la selección de Italia, a Ancelotti le quedó el Mundial como cuenta pendiente.
Una lesión le excluyó de España 1982, torneo ganado por la Azzurra, y después se le cruzaría en el camino la Francia de Michel Platini en México 1986 y la Argentina de Diego Armando Maradona en Italia 1990.
Carletto, empedernido consumidor de chiles que viste elegante en los partidos, se declara "feliz" en Brasil y se le ha visto en eventos icónicos como el Carnaval de Rio de Janeiro.
De cara al Mundial, su ejemplo es el Brasil que en la final de 1994 venció a Italia, equipo en el que era asistente técnico de Sacchi.
"No gustaba mucho, pero era un equipo muy sólido, con doble pivote" y "Bebeto y Romário adelante para hacer la diferencia", dijo. "Una defensa sólida ayuda a los jugadores de calidad a marcar diferencias".
- "Lo mejor que ha pasado" -
Su llegada "es lo mejor que ha pasado en nuestro fútbol", dijo en un foro reciente el entrenador Filipe Luís, que el año pasado llevó al Flamengo a ganar el Brasileirão y la Copa Libertadores. "Tiene el respeto de todos".
Ancelotti ganó ligas con Milan, Chelsea, Paris Saint-Germain, Real Madrid y Bayern Munich, y dos Ligas de Campeones con los rossoneros y tres con los merengues, entre otros títulos.
En el Madrid coincidió con futbolistas que ahora dirige en Brasil: Vinícius Júnior, Casemiro y Endrick.
"Es el mejor del mundo", celebra Vini.
Ancelotti siempre muestra un tono amable, aunque llegó a perderlo cuando dejó ver cierto hartazgo con las preguntas en torno a si convocaría al astro Neymar, fuera de la selección desde finales de 2023.
Al final, apostó por él tras agradecer de manera jocosa todos "los consejos" recibidos.
Z.Aina--HStB