La selección femenina iraní de fútbol regresó a su país
El equipo femenino de fútbol de Irán, varias de cuyas jugadoras pidieron asilo en Australia, regresó a su país tras cruzar el puesto de Gürbulak, en la frontera con Turquía, constató un corresponsal de la AFP.
En la expedición figuran cuatro jugadoras -entre ellas la capitana Zahra Ghanbari - y un miembro del cuerpo técnico después de haber retirado su demanda de asilo en Australia y decidido regresar a Irán.
Las futbolistas, que vestían el traje oficial de la selección iraní, habían subido poco antes a un autobús con dirección al puesto fronterizo de Gürbulak-Bazargan, luego de haber aterrizado en el aeropuerto de Igdir, en el este de Turquía.
La localidad iraní de Bazargan (noroeste) se halla a cerca de 900 kilómetros por carretera de la capital, Teherán.
Llegadas el miércoles a Kuala Lumpur procedentes de Australia, donde disputaron la Copa de Asia, las jugadoras volaron lunes hacia Omán, antes de subir a otro avión el martes rumbo a Estambul.
"Extraño a mi familia", declaró una de ellas el lunes para la AFP en el aeropuerto de Kuala Lumpur.
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, dedicó unas palabras de reconocimiento a "las jugadoras de fútbol y a los equipos técnicos", que son "hijos de la patria" a los que "abraza el pueblo de Irán".
Ellas "decepcionaron a los enemigos" de la República Islámica al resistir "al engaño y a las intimidaciones de los elementos anti-Irán", agregó.
Siete miembros de la delegación femenina iraní -seis jugadoras y un miembro del cuerpo técnico- habían solicitado inicialmente asilo en Australia, después de haber sido tachadas de "traidoras" en su país por haberse negado a cantar el himno nacional antes de un partido, en plena guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel.
Pero sólo dos jugadoras permanecieron finalmente en suelo australiano.
Organizaciones de defensa de derechos humanos acusaron en varias ocasiones a las autoridades de Irán de presionar a las deportistas en el extranjero, amenazando a sus familiares o con la confiscación de sus bienes si desertan o si realizan declaraciones en contra de la República Islámica.
A su vez, las autoridades iraníes han acusado a Australia de presionar a las jugadoras para que se quedaran en el país oceánico.
H.Lono--HStB