Gregory Bovino, el rostro público de las redadas migratorias de Trump, se jubila
Gregory Bovino, el agente que dirigió algunas de las agresivas redadas migratorias del gobierno de Trump, anunció que se retira.
Bovino, de 55 años, dijo el lunes a The New York Times que se jubilará en las próximas semanas de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos tras décadas de servicio.
Bovino saltó a la fama durante el segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca como el jefe de los operativos en ciudades gobernadas por demócratas como Los Ángeles, Chicago, Nueva Orleans y, de forma más notoria, Mineápolis.
Bovino era conocido por su enfoque entusiasta y agresivo en las redadas.
Se convirtió en una presencia habitual en los noticiarios de televisión, vistiendo ya sea equipo táctico de estilo militar o con un largo abrigo verde que sus críticos denunciaban como un uniforme de estilo militar alemán.
La carrera de Bovino se vino abajo en Mineápolis, donde supervisó violentas redadas en las que dos manifestantes ciudadanos estadounidenses fueron abatidos a tiros por agentes federales.
Bovino afirmó en enero que la segunda de esas dos víctimas mortales, Alex Pretti, tenía la intención de perpetrar una "masacre" porque portaba una pistola.
En realidad, Pretti tenía licencia para el arma y no la blandió, pero fue alcanzado por varios disparos después de haber sido reducido por agentes de inmigración.
Bovino defendió el comportamiento de esos agentes, ahora sometidos a investigación, lo que provocó la indignación de los activistas promigración y la oposición demócrata, que pidió su cabeza.
En medio de la furiosa crítica a las redadas en Mineápolis, Trump finalmente destituyó a Bovino y lo reemplazó por el jefe de política fronteriza Tom Homan, considerado más conciliador.
El gobierno anunció el fin de las redadas en Mineápolis, denominadas Operación Metro Surge, el 12 de febrero.
F.Makahilahila--HStB