Indígenas reclaman una mayor protección de sus tierras en una marcha en Brasilia
Miles de indígenas de todo Brasil marcharon este martes en Brasilia para reclamar mayor celeridad en la demarcación de tierras al gobierno de Lula y protestar contra el Congreso, a seis meses de las elecciones en las que el izquierdista busca la reelección.
Los pueblos autóctonos brasileños apoyaron ampliamente a Luiz Inácio Lula da Silva cuando derrotó en 2022 a su antecesor de ultraderecha, Jair Bolsonaro, cuyo gobierno congeló las demarcaciones de tierras y facilitó la deforestación en la Amazonía, donde vive buena parte de los indígenas.
Ante nuevos comicios en octubre, los líderes indígenas reconocen avances en el mandato de Lula después de la "desgracia" del gobierno Bolsonaro (2019-2022), según dijo la cacique Iracaná Wassu-Cocal, del pueblo wassu, en Sao Paulo (sureste).
Pero tomaron las calles de la capital brasileña en pie de lucha por sus reivindicaciones.
Con enormes tocados, cuerpos pintados y empuñando lanzas, unos 7.000 indígenas atravesaron la emblemática Explanada de los Ministerios, según los organizadores.
El pedido principal "es lo de siempre: demarcación de tierras", dice a la AFP Iracaná Wassu-Cocal, luciendo una corona de plumas azules, con el edificio modernista del Congreso en el fondo.
Expertos consideran que las reservas indígenas contribuyen con la lucha contra el cambio climático y la preservación de la biodiversidad.
Aliado declarado de la causa indígena, Lula tiene un saldo favorable.
Nombró a una figura respetada, Sonia Guajajara, de la etnia guajajara-tenetehara, al frente del primer Ministerio de los Pueblos Indígenas.
Además, su gobierno exhibe una caída de la deforestación en la Amazonía -que prometió erradicar para 2030- y la homologación de una veintena de tierras para uso exclusivo de las comunidades autóctonas.
El mayor país de América Latina cuenta con 1,7 millones de indígenas sobre una población total de 212 millones de habitantes.
- Congreso "enemigo" -
Los indígenas participan hasta el viernes en el llamado Campamento Tierra Libre, que se celebra anualmente desde 2004, con danzas, mercados de artesanía, música y debates.
Con percusión y cánticos, caminaron bajo un fuerte sol, mientras algunos levantaban una imagen del líder Raoni Metuktire, referencia mundial de la conservación de la Amazonía, la mayor selva tropical del planeta.
Los manifestantes alertan que, incluso en los territorios demarcados, la tala de árboles y la minería amenazan a los pobladores originarios, para quienes "la selva es la farmacia", afirmó a la AFP Antonio Vicente Kaingang, de la etnia kaingang de Rio Grande do Sul (sur).
"Los ríos están siendo contaminados", alerta la cacique Iracaná.
La marcha se dirigió este martes al Congreso, de mayoría conservadora y donde el poderoso sector agrícola tiene mucha influencia.
En 2023, el Congreso aprobó una ley conocida como "marco temporal" que limita los reclamos de los pueblos nativos sobre sus tierras.
Para sus críticos, la ley ignora que muchos pueblos autóctonos fueron expulsados a lo largo de la historia de sus territorios ancestrales, especialmente durante la dictadura militar (1964-1985).
Aunque la corte suprema la invalidó, sectores derechistas avanzan en el Congreso con una enmienda para incluir la restricción temporal en la Constitución.
- Limbo legal -
En la práctica ese limbo deja a las zonas indígenas "libres" para la penetración de prácticas agrícolas y mineras, dijo a la AFP Toya Manchineri, de la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía. "El impacto es muy grande".
El jueves marcharán bajo el pedido "Lula, demarca".
Según la APIB, un centenar de tierras indígenas están a la espera de la firma del gobierno para ser demarcadas.
Pese a todo, los aborígenes "volverán a llevar sus votos para la reelección" de Lula, prevé Manchineri.
Lula disputará las elecciones de octubre frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista. Las últimas encuestas apuntan a una segunda vuelta reñida entre ambos.
F.Kawika--HStB