Inquietud por el incremento de la inversión privada en armas nucleares
Cada vez más instituciones financieras invierten en producción de armas nucleares, advirtieron este viernes diversas oenegés que alertaron sobre el riesgo de una escalada en un contexto de tensiones internacionales crecientes y gastos militares sin precedentes.
El documento de 76 páginas registra la inquietud de expertos ante el riesgo de una nueva carrera armamentista de carácter nuclear, dado que Estados poseedores de este tipo de armas están implicados en conflictos en Europa, Asia y Oriente Medio.
Al mismo tiempo, los esfuerzos en favor del desarme y la no proliferación parecen estancarse.
En un informe publicado este viernes, la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN), galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2017, y la entidad anticlear Pax destacaron el creciente interés de numerosas instituciones financieras por empresas que trabajan en el desarrollo y la modernización de los arsenales de los nueve Estados nucleares.
Según este informe anual, titulado "No cuentes con la bomba", y cuyas cifras están actualizadas hasta septiembre de 2025, 301 bancos, fondos de pensiones, compañías de seguros y otras instituciones financieras han apoyado o invertido en empresas implicadas en la producción de armas nucleares.
Esta cifra representa un aumento del 15% con respecto al año anterior, revirtiendo años de descenso, indica el informe.
- "Estrategia arriesgada" -
"Por primera vez en años, el número de inversores que buscan obtener beneficios de una carrera armamentista va en aumento", subrayó Susi Snyder, directora de programas de ICAN y coautora del informe.
"Se trata de una estrategia arriesgada, de corto plazo y que contribuye a una peligrosa escalada", advirtió en un comunicado, remarcando que es "imposible sacar provecho de una carrera armamentista sin alimentarla".
Los nueve Estados dotados de armas nucleares —Rusia, Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido, Pakistán, India, Israel y Corea del Norte—, están modernizando o desarrollando sus arsenales, señalaron estas organizaciones, mencionando un estímulo de la demanda de este tipo de armas.
El tratado New START, que limitaba el despliegue de ojivas atómicas de las dos principales potencias nucleares, Rusia y Estados Unidos, expiró en febrero, y el informe destacó el fuerte aumento de la capitalización bursátil de grandes grupos armamentísticos.
El estudio también pone de relieve la creciente presión ejercida por los gobiernos, especialmente en Europa, para que los inversores levanten las restricciones éticas que pesan sobre sus inversiones en empresas de armamento.
Ante la amenaza que representa Rusia y el creciente temor de que Europa ya no pueda contar con la protección de Estados Unidos, los gobiernos sostienen que las inversiones en el rearme de Europa no deberían estar limitadas por consideraciones éticas.
En ciertos casos, como el Reino Unido, llegan incluso a afirmar que se trata de un deber moral.
- Volumen gigantesco en activos -
El informe publicado este viernes identifica a 25 empresas implicadas en la producción de armas nucleares.
Honeywell International, General Dynamics y Northrop Grumman son las que cuentan con las mayores inversiones, excluidos consorcios y empresas conjuntas.
Entre otros grandes productores figuran BAE Systems, Bechtel y Lockheed Martin.
Según el informe, los tres principales inversores en estas empresas, en términos de valor de acciones y bonos, son los fondos estadounidenses Vanguard, BlackRock y Capital Group.
Durante el período analizado, de enero de 2023 a septiembre de 2025, los inversores poseían más de 709.000 millones de dólares en acciones y bonos de las 25 empresas productoras de armas nucleares, lo que supone un aumento de más de 195.000 millones de dólares con respecto al período anterior.
Paralelamente, se concedieron casi 300.000 millones de dólares en forma de préstamos y garantías a los fabricantes de armas nucleares, es decir, un incremento de casi 30.000 millones de dólares desde el informe anterior.
Los tres principales prestamistas fueron los gigantes bancarios estadounidenses Bank of America, JPMorgan Chase y Citigroup, según el informe.
W.Kalua--HStB