Canadá atrae a los científicos desencantados con Trump en EEUU
En Estados Unidos "ya no tenemos la libertad académica que teníamos". Cansada de los cortes presupuestarios en su campo, la epidemióloga Sheryl Magzamen migró a una universidad en Canadá, país que ha puesto en marcha una estrategia para atraer talentos internacionales.
Exinvestigadora de la Universidad de Colorado, Magzamen empezó su nuevo período académico en la Universidad de Montreal. Otros 47 científicos de diversas nacionalidades se han trasladado o lo harán próximamente a Canadá para continuar con sus carreras.
Ottawa lanzó un amplio programa para contratar a investigadores internacionales en medio de la guerra comercial con Washington que se atizó en las últimas semanas.
La iniciativa está dotada con 1.700 millones de dólares canadienses (unos 1.230 millones de dólares) a lo largo de 12 años.
"Si algunos países reducen su presupuesto de investigación y dan la espalda a la libertad académica, nosotros apostamos aún más por la ciencia y la investigación", dijo a finales de agosto la ministra de Industria, Mélanie Joly, a cargo del programa.
Son recursos sin precedentes "para poner en marcha investigaciones a largo plazo", celebra Magzamen, que dejó Estados Unidos con su marido y sus hijos y está aprendiendo francés para integrarse a su nuevo entorno.
La investigadora se dice cansada de las "restricciones de financiación en Estados Unidos". Ha perdido varias becas desde el regreso al poder de Donald Trump en enero de 2025 para sus trabajos sobre salud y cambio climático.
Con recortes de miles de millones de dólares en financiación y amenazas abiertas a las universidades, Trump se empeñó en transformar el panorama científico en Estados Unidos, país referente de la investigación mundial.
- "Clima hostil" -
Phillip Zamore, que dejará la Universidad de Massachusetts en abril de 2027 para incorporarse a la Universidad McGill en Montreal, también considera que se trata de una elección dolorosa pero necesaria.
"El clima hacia la ciencia en Estados Unidos es actualmente hostil", declara este profesor de biología molecular, y denuncia unas condiciones de trabajo "contraproducentes".
"He decidido marcharme. Es una suerte que Canadá siga valorando la investigación científica", dice este investigador, que dispondrá de un presupuesto equivalente a más de un millón de dólares estadounidenses.
Más allá de los recursos, las universidades canadienses prometen garantizar la autonomía académica a los investigadores que "se cuestionan su papel" en Estados Unidos, remarca Magzamen.
"En Estados Unidos hay un control estatal de la ciencia y el conocimiento se está deteriorando", afirma Sophie D’Amours, rectora de la Universidad Laval, en Quebec, que ha contratado a 15 investigadores en Estados Unidos desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
- Sana competencia -
Además de Canadá, Francia, Gran Bretaña y la Unión Europea han lanzado iniciativas similares para atraer a investigadores estadounidenses.
La UE ha destinado para este objetivo una partida de unos 500 millones de euros (unos 580 millones de dólares) para el periodo 2025-2027.
Francia anunció en mayo que seleccionó a 60 investigadores, principalmente radicados en Estados Unidos.
"Es un estímulo positivo ver que varios países quieren participar" en la contratación de estos investigadores, sostiene la vicerrectora de investigación e innovación de la Universidad McGill, Dominique Bérubé.
Estos investigadores trabajan en ámbitos tan variados como la inteligencia artificial, la medicina o el sector aeroespacial. Y esto representa una "oportunidad" para Canadá, añade.
Una encuesta publicada en marzo de 2025 por la revista Nature señalaba que el 75% de los científicos estadounidenses consideraban abandonar su país.
Y cada vez son más los estudiantes internacionales que eligen otros destinos, según Phillip Zamore.
"Ahora resulta mucho más atractivo para los estudiantes cursar sus estudios en Canadá que en Estados Unidos", afirma.
Según Zamore, no ha recibido ninguna candidatura en las últimas semanas para posdoctorados en su departamento de la Universidad de Massachusetts, cuando antes recibía entre una y dos por semana.
R.Pilialoha--HStB