Una jueza de la CPI sancionada por EEUU pide a los Estados que actúen
La jueza de la Corte Penal Internacional (CPI), Reine Alapini-Gansou, objeto de sanciones por parte de Estados Unidos, pidió el miércoles a los Estados que actúen frente a los ataques dirigidos contra la institución, un día después de que el presidente Donald Trump exhortó a abandonarla.
La CPI "atraviesa una crisis sin precedentes, es la primera vez en la historia del derecho internacional que se amenaza con destruir una institución de esta envergadura", declaró la jueza de Benín, segunda vicepresidenta de la CPI, durante un coloquio organizado en la Asamblea Nacional francesa.
El martes, desde la tribuna de la Asamblea General de la ONU, el presidente Trump pidió a todos los países miembros "retirarse oficial e inmediatamente" de la CPI, a la que calificó de "institución fuera de control".
La administración estadounidense lanzó una dura ofensiva contra la Corte que juzga a los autores de los crímenes más graves, imponiendo en particular una serie de sanciones contra sus responsables.
Su indignación se hizo patente cuando la CPI emitió una orden de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, estrecho aliado de Estados Unidos.
Frente a estos ataques, "la pelota está en el campo de los actores políticos, de los Estados", dijo Alapini-Gansou y aunque celebró las "declaraciones de apoyo", hizo un llamado a ejecutar "actos concretos".
Hasta la fecha, "nueve de los 18 jueces, los tres miembros de la Fiscalía y un miembro del personal son objeto de sanciones por parte de Estados Unidos", recordó la jueza.
Algunos son también objeto de una "condena en rebeldía" por parte de Rusia.
"En total, dos tercios de los jueces están en la mira" de estas "medidas coercitivas, puramente políticas", prosiguió.
La jueza Alapini-Gansou está sancionada desde el 5 de junio de 2025 por haber formado parte de la sala encargada del expediente contra Netanyahu y su exministro de Defensa, Yoav Gallant.
Estas sanciones la han hecho retroceder "a la era de la prehistoria", añadió. "Ya no se puede utilizar una tarjeta de crédito, ya no se puede viajar".
Pero, a pesar de esta "situación muy pesada", los "procedimientos continúan" en la CPI. "Hemos dictado más decisiones que nunca".
"En medio de estas presiones, nunca debemos olvidar a las víctimas", que se cuentan "por miles" en cada expediente y para las cuales la "Corte sigue siendo su último bastión", dijo.
Z.Aina--HStB